jueves, 9 de agosto de 2007

"Un asesinato muy bien fraguado"

Una noche de mucho frío, noche en que se encontró el cuerpo de John kroop, con cuarenta y cinco años de edad y presidente de la empresa de electrodomésticos más conocida de todo Argentina.
El estaba casado con Samanta Smith de cuarenta y dos años, con quien tuvo tres hijos, Bárbara de diecinueve años, Marc de veinte y Diana de quince.
Fue así que ocurrió, esa misma noche en el momento que John entraba con el auto al garage de su casa, se escucharon dos disparos... había muerto; palabras dichas por el médico forense y también el policía que estaba a cargo del caso: “recibió uno de los balazos en la cabeza y otro en el pecho, pero el hombre no murió esa misma noche, sino, que falleció el día siguiente en el hospital donde fue derivado”.
La familia no tardó en enterarse de lo ocurrido, ellos lo hicieron por los medios, programas de noticias y también por revistas y periódicos.
A los pocos días el detective que empezó a investigar el hecho, se llamaba Ian Sthivens, él debía reconstruir el crimen y reunir pruebas para encontrar quien o quienes habían sido los asesinos de John.
Luego de unos días Ian ya tenía algunos de los posibles sospechosos, la primera persona en interrogar fue uno de sus empleados de confianza (Joe):

Detective: -¿Cuándo fue la última vez que vio usted a John?
Joe: -Lo vi esa misma noche.
Detective: -¿Usted estaba con él cuado ocurrió el hecho?
Joe: -No, el como todos los miércoles, me dejaba con su auto la puerta de mi departamento.
Detective: -Entonces usted Joe, ¿Tenía muy buena relación con John?
Joe: -Sí claro, aparte de tener una relación laboral éramos muy buenos amigos. Es más todos los domingos en la tarde jugábamos golf.
La siguiente persona por interrogar era la secretaria de John (Grace), las preguntas que le hizo el detective fueron las siguientes:

Detective: -¿Dónde estuvo usted la noche del crimen?
Grace: -Yo, aunque usted no lo crea no fui quien mató a mi amor.
Detective: -¿Cómo su amor?
Grace: -Yo estaba completamente enamorada de él, ya sé que usted pensará que cómo una chica de veintiún años puede estar con un hombre de cuarenta y cinco y que estaba con él solo por su dinero y todo lo material, pero yo lo amaba plenamente a John, y nunca podría haber hecho una cosa así, y nunca lo pensé.
Detective: -Pero usted sigue sin contestarme la pregunta que le hice, ¿dónde estuvo esa noche?
Grace: -Yo había salido a tomar algo con unas amigas, ya que al día siguiente no tenía que trabajar por que tenía día de franco.
Detective: -Bueno señorita, ya se puede retirar, pero recuerde que hasta que el caso no esté resuelto no debe salir del país.
La siguiente persona por interrogar fue su esposa Samanta:

Detective: -Dígame la verdad, ¿dónde estaba usted la noche del crimen?
Samanta: -Estuve en la casa de mi hermana con mis hijos, ya que era el día de su cumpleaños y debía asistir.
Detective: -¿Cómo era la relación entre su esposo y usted?
Samanta: (la mujer se largó en un llanto)-¿Qué quiere decir usted con eso?
Detective: -Señora yo no la estoy acusando de nada, solo quiero hacer mi trabajo y terminar con todo esto, ¿Puede contestarme la pregunta?
Samanta: -Supe que él tenía un amante, y le digo la verdad, yo no estaba muy bien con mi marido, no era una de nuestras mejores etapas de nuestra vida de casados, pero yo no podría haber hecho semejante cosa.
Detective: -Bueno Samanta, estas preguntas por hoy finalizan, pero luego seguiremos.
Ian había hecho su trabajo, pero todavía debía seguir investigando, porque el caso no estaba resuelto...

continuará...


Gabriela Villarino, Cynthia Degrandis y Evelyn Santillan.

No hay comentarios: