No creo que resulte muy difícil imaginar a mi mamá diciendo lo siguiente:
- Gabriela, los chicos son un problema, no te conviene tener novio, sos muy chica, viví la vida.
Y miles de cosas más, en fin, querían convencerme de que no tenga más novio.
Pero no lo logró.
Yo estaba muy bien con Emanuel pero a la vez muy triste por lo que había sucedido con Lucas. Creo que le costaba entender a Lucas que lo nuestro ya había terminado y que no importaba lo que hiciera, yo iba a seguir con Emanuel.
Ese día fue un día muy agotador ya que me tocaba probar el vestido de mis quince y esto causaba todo un problema para mí , debido a que las discusiones con mi mamá eran cada vez mayores ya que ella quería todo lo contrario a lo que a mi me gustaba.
En fin, esa noche sentarme a la mesa y comer fue toda una pesadilla ya que no paraba de escuchar las quejas de mamá.Cuando por fin me pude ir a dormir ,antes de acostarme apagué la luz ,me zambullí en la cama y cerré lentamente mis ojos, pero a los segundos ,empezó a sonar mi celular y cuando lo miré era Lucas ;la primera vez no lo atendí pero su insistencia fue tan larga que no me quedó otra opción que atender .Cuando hable con él, habló como si se despidiera; la verdad no entendí mucho lo que me quería decir, solo entendí que me hablaba como si fuera la ultima vez que me iba a hablar. Sinceramente me quedé muy preocupada y asustada, pero después pensé que era una forma de asustarme para que deje a Emanuel, así que me dormí, eso sí, era inevitable escuchar sus palabras como si me torturaran.
miércoles, 15 de agosto de 2007
El peor regalo( capítulo 3)
En la mañana, cuando desperté ,me dirigí rapidamente al baño...,allí noté una extraña presencia, observé inmediatamente el espejo y en él podría verse con claridad el rostro de Luca con una siniestra mueca, voltee en cuestión de segundos, nadie estaba detrás de mí...Luca sólo estaba en mi cabeza, sólo era una alucinación.
Después del almuerzo, pasadas las tres de la tarde, unas amigas llamaron para ir al cine y accedí a la invitación, pensando que de esa manera olvidaría aquella llamada. Pero me equivoque, la película era “La llamada 2” y no hizo más que recordarme lo sucedido.
Camino a casa, Emanuel llamó a mi celular y me preguntó si nos podríamos encontrar en la plaza que estaba a dos cuadras de ni casa. Sin pensarlo dije que sí; deseaba contarle a él más que a nadie, lo que estaba sufriendo.
Una vez en la plaza, comencé a contarle apresuradamente lo que estaba pasando a Emanuel, pero justo en medio de mi historia se apareció la ex novia de Emanuel, Pía Tamis. En ese momento mi mente se bloqueó por completo y me había empezado a imaginar el motivo por el cual Emanuel me había citado...quería dejarme...sí seguro que fue por eso, sino que hacía Pía ahí.
Ella saludó con esa cara de mosquita muerta de siempre y él sonrió tímidamente, creí que también la había citado a ella, para decirme que se habían vuelto a enamorar. Pero no, eso no fue lo que sucedió, a Pía la encontramos por casualidad. Ella se despidió y siguió su camino.
Luego de haber charlado con Emanuel me sentí mejor, ya que su presencia me hizo olvidar todo lo sucedido. Después de un rato no sé que sucedió, la voz de Luca volvió a sonar en mi cabeza con más insistencia .De repente me aturdí, no escuchaba nada, tampoco la voz de Ema que estaba gritándome que venía un coche y que no cruzara , por este motivo no tuvo otra opción que empujarme hacia la otra vereda. Por suerte ninguno de los dos salimos lastimados .
Pasada esta horrible escena llegué a mi casa.
Ese día pasaron cosas tan raras que me llevaron a pensar que algo malo iba a suceder...Pero nunca creí que iba a morir...
Después del almuerzo, pasadas las tres de la tarde, unas amigas llamaron para ir al cine y accedí a la invitación, pensando que de esa manera olvidaría aquella llamada. Pero me equivoque, la película era “La llamada 2” y no hizo más que recordarme lo sucedido.
Camino a casa, Emanuel llamó a mi celular y me preguntó si nos podríamos encontrar en la plaza que estaba a dos cuadras de ni casa. Sin pensarlo dije que sí; deseaba contarle a él más que a nadie, lo que estaba sufriendo.
Una vez en la plaza, comencé a contarle apresuradamente lo que estaba pasando a Emanuel, pero justo en medio de mi historia se apareció la ex novia de Emanuel, Pía Tamis. En ese momento mi mente se bloqueó por completo y me había empezado a imaginar el motivo por el cual Emanuel me había citado...quería dejarme...sí seguro que fue por eso, sino que hacía Pía ahí.
Ella saludó con esa cara de mosquita muerta de siempre y él sonrió tímidamente, creí que también la había citado a ella, para decirme que se habían vuelto a enamorar. Pero no, eso no fue lo que sucedió, a Pía la encontramos por casualidad. Ella se despidió y siguió su camino.
Luego de haber charlado con Emanuel me sentí mejor, ya que su presencia me hizo olvidar todo lo sucedido. Después de un rato no sé que sucedió, la voz de Luca volvió a sonar en mi cabeza con más insistencia .De repente me aturdí, no escuchaba nada, tampoco la voz de Ema que estaba gritándome que venía un coche y que no cruzara , por este motivo no tuvo otra opción que empujarme hacia la otra vereda. Por suerte ninguno de los dos salimos lastimados .
Pasada esta horrible escena llegué a mi casa.
Ese día pasaron cosas tan raras que me llevaron a pensar que algo malo iba a suceder...Pero nunca creí que iba a morir...
El peor regalo(capítulo 3)
En la mañana, cuando desperté ,me dirigí rapidamente al baño...,allí noté una extraña presencia, observé inmediatamente el espejo y en él podría verse con claridad el rostro de Luca con una siniestra mueca, voltee en cuestión de segundos, nadie estaba detrás de mí...Luca sólo estaba en mi cabeza, sólo era una alucinación.
Después del almuerzo, pasadas las tres de la tarde, unas amigas llamaron para ir al cine y accedí a la invitación, pensando que de esa manera olvidaría aquella llamada. Pero me equivoque, la película era “La llamada 2” y no hizo más que recordarme lo sucedido.
Camino a casa, Emanuel llamó a mi celular y me preguntó si nos podríamos encontrar en la plaza que estaba a dos cuadras de ni casa. Sin pensarlo dije que sí; deseaba contarle a él más que a nadie, lo que estaba sufriendo.
Una vez en la plaza, comencé a contarle apresuradamente lo que estaba pasando a Emanuel, pero justo en medio de mi historia se apareció la ex novia de Emanuel, Pía Tamis. En ese momento mi mente se bloqueó por completo y me había empezado a imaginar el motivo por el cual Emanuel me había citado...quería dejarme...sí seguro que fue por eso, sino que hacía Pía ahí.
Ella saludó con esa cara de mosquita muerta de siempre y él sonrió tímidamente, creí que también la había citado a ella, para decirme que se habían vuelto a enamorar. Pero no, eso no fue lo que sucedió, a Pía la encontramos por casualidad. Ella se despidió y siguió su camino.
Luego de haber charlado con Emanuel me sentí mejor, ya que su presencia me hizo olvidar todo lo sucedido. Después de un rato no sé que sucedió, la voz de Luca volvió a sonar en mi cabeza con más insistencia .De repente me aturdí, no escuchaba nada, tampoco la voz de Ema que estaba gritándome que venía un coche y que no cruzara , por este motivo no tuvo otra opción que empujarme hacia la otra vereda. Por suerte ninguno de los dos salimos lastimados .
Pasada esta horrible escena llegué a mi casa.
Ese día pasaron cosas tan raras que me llevaron a pensar que algo malo iba a suceder...Pero nunca creí que iba a morir...
Después del almuerzo, pasadas las tres de la tarde, unas amigas llamaron para ir al cine y accedí a la invitación, pensando que de esa manera olvidaría aquella llamada. Pero me equivoque, la película era “La llamada 2” y no hizo más que recordarme lo sucedido.
Camino a casa, Emanuel llamó a mi celular y me preguntó si nos podríamos encontrar en la plaza que estaba a dos cuadras de ni casa. Sin pensarlo dije que sí; deseaba contarle a él más que a nadie, lo que estaba sufriendo.
Una vez en la plaza, comencé a contarle apresuradamente lo que estaba pasando a Emanuel, pero justo en medio de mi historia se apareció la ex novia de Emanuel, Pía Tamis. En ese momento mi mente se bloqueó por completo y me había empezado a imaginar el motivo por el cual Emanuel me había citado...quería dejarme...sí seguro que fue por eso, sino que hacía Pía ahí.
Ella saludó con esa cara de mosquita muerta de siempre y él sonrió tímidamente, creí que también la había citado a ella, para decirme que se habían vuelto a enamorar. Pero no, eso no fue lo que sucedió, a Pía la encontramos por casualidad. Ella se despidió y siguió su camino.
Luego de haber charlado con Emanuel me sentí mejor, ya que su presencia me hizo olvidar todo lo sucedido. Después de un rato no sé que sucedió, la voz de Luca volvió a sonar en mi cabeza con más insistencia .De repente me aturdí, no escuchaba nada, tampoco la voz de Ema que estaba gritándome que venía un coche y que no cruzara , por este motivo no tuvo otra opción que empujarme hacia la otra vereda. Por suerte ninguno de los dos salimos lastimados .
Pasada esta horrible escena llegué a mi casa.
Ese día pasaron cosas tan raras que me llevaron a pensar que algo malo iba a suceder...Pero nunca creí que iba a morir...
¿Santo Pecado?
Nunca lo hubiera pensado... ¡jamás Al principio no lo podia aceptar; pero despues habia prubas convincentes. Si lo seguia negando, era ridiculo. Ya se porque me afecto tanto y lo digo de gran manera. Parecia raro, solo tenia veintisiete años, ¿tenia pareja? no... ¿tenia amigos? solo el detective, pero me desilusionaron en el unico aspecto que me hace recordar a mi mama: el ser mas importante de mi vida aunque ya alla muerto hace tiempo. Para el detective era un caso mas, total, descubrir la verdad no iva a cambiar su vida. El me decia: "no te voy a obligar a que seas mi ayudante en esta situacion. Si tu lo deseas puedes tomarte un tiempo... vacaciones". Yo le respondia que no, la conciencia me mataria si lo hacia. Pero ahora que lo pienso tal vez hubiera sido lo mejor, o no. Me va a ser dificil escribir lo que paso, pero lo tengo que hacer: todos tienen que saber a quien siguen, a quien respetan y a quien muchos incluso adoran. Pero lo bueno es que no hablamos de una sola persona si no de varias que encabezan uno de los mayores dominios de toda la Tierra. Por respeto, por haber sentido cierto cariño hacia ellos sin conocerlos, tal vez no los nombre, pero muchos entenderan de quienes hablo. No sabran sus apellidos, ni los cargos que tenian, pero se les va a pasar por la mente una palabra clave que maneja la vida de muchos seres humanos en toda situacion...
Empezo la semana a las 8:00 hs. AM para ser bien exactos. Me levanto, me baño y me visto. Luego parto hacia el kiosco de revistas y compro todos los diarios de la ciudad... desde el mas sencillo al mas complejo. ¿Por que?. El detective siempre tiene un caso para resolver, pero para variar, en sus tiempos libres lee los policiales y trata de resolverlos (casi siempre lo hace antes que la policia... realmente sorprendente ¿no?). Llego a su casa que queda a siete cuadras de la mia. Le entrego los diarios y alguna pista nueva que haya encontrado en nuestro caso actual asi las interpreta y las relaciona con otras. Investigamos durante el dia pero no todo es trabajo ya que conversamos, comemos, etc... Asi de lunes a sabados ya que el domingo es mi dia libre. ¿Y que hago?. Concurro todas las mañanas a un lugar santo y hermoso: la Iglesia, despues hago cosas menos importantes como leer un libro, ir al cine, pasear por donde vivo: un pequeño principaddo turistico llamado San Marino ubicado en mi pais de origen, Italia, o algo mas simple; ver tele.
Pero un 7/07 se modifico mi vida, mis planes y mis pensamientos transmitidos por mi madre, por la sociedad, por los grandes de la literatura y de la pintura. Era mi dia libre y yo estaba en la Casa de Dios escuchando la Misa. Como me habia olvidado de apagar el celular este sono y logico, tuve que ateder porque el que se queria comunicar conmigo era el detective y para que lo haga tenia que ser algo importate. Me explico que la policia iba a ir a su casa a comentarle sobre un nuevo caso y, que segun lo que le habian comentado, yo tenia que estar presente porque me iba a interesar y mucho. Asi que fui y el comisario nos dijo que habian detectado por la zona del Vaticano un gran trafico de drogas pero que no lograban averiguar quien estaba implicado (ahora pienso que tal vez no querian saberlo, no es que no podian). Despus que se retiraron el detective me comento sus sospechas pero no queria afirmar nada y yo, no le di importancia. Pasamos varios minutos en silencia hasta que el me miro y me dijo que no solo iba a aceptar el caso, si no que tambien iba a viajar al Vaticano para poder resolver mas de cerca el caso. Yo como ayudante lo acompañare. Pero todo esto iba a destruir casi toda mi vida.
Continuará...
Pablo, Lucas y Belén.
Empezo la semana a las 8:00 hs. AM para ser bien exactos. Me levanto, me baño y me visto. Luego parto hacia el kiosco de revistas y compro todos los diarios de la ciudad... desde el mas sencillo al mas complejo. ¿Por que?. El detective siempre tiene un caso para resolver, pero para variar, en sus tiempos libres lee los policiales y trata de resolverlos (casi siempre lo hace antes que la policia... realmente sorprendente ¿no?). Llego a su casa que queda a siete cuadras de la mia. Le entrego los diarios y alguna pista nueva que haya encontrado en nuestro caso actual asi las interpreta y las relaciona con otras. Investigamos durante el dia pero no todo es trabajo ya que conversamos, comemos, etc... Asi de lunes a sabados ya que el domingo es mi dia libre. ¿Y que hago?. Concurro todas las mañanas a un lugar santo y hermoso: la Iglesia, despues hago cosas menos importantes como leer un libro, ir al cine, pasear por donde vivo: un pequeño principaddo turistico llamado San Marino ubicado en mi pais de origen, Italia, o algo mas simple; ver tele.
Pero un 7/07 se modifico mi vida, mis planes y mis pensamientos transmitidos por mi madre, por la sociedad, por los grandes de la literatura y de la pintura. Era mi dia libre y yo estaba en la Casa de Dios escuchando la Misa. Como me habia olvidado de apagar el celular este sono y logico, tuve que ateder porque el que se queria comunicar conmigo era el detective y para que lo haga tenia que ser algo importate. Me explico que la policia iba a ir a su casa a comentarle sobre un nuevo caso y, que segun lo que le habian comentado, yo tenia que estar presente porque me iba a interesar y mucho. Asi que fui y el comisario nos dijo que habian detectado por la zona del Vaticano un gran trafico de drogas pero que no lograban averiguar quien estaba implicado (ahora pienso que tal vez no querian saberlo, no es que no podian). Despus que se retiraron el detective me comento sus sospechas pero no queria afirmar nada y yo, no le di importancia. Pasamos varios minutos en silencia hasta que el me miro y me dijo que no solo iba a aceptar el caso, si no que tambien iba a viajar al Vaticano para poder resolver mas de cerca el caso. Yo como ayudante lo acompañare. Pero todo esto iba a destruir casi toda mi vida.
Continuará...
Pablo, Lucas y Belén.
Capítulo II (¿Santo pecado?)
Capítulo II
No fue fácil para mí aceptar que en un lugar tan santo como en El Vaticano hubiera comercio de drogas. Es algo demasiado impuro que se esté traficando en las mismísimas narices de los cabecillas de la santísima iglesia. Pero claro, cómo me iba a resistir a tan importante viaje, tal vez todo este asunto se aclarara y yo pudiese pasar un tiempo allí. Jamás me imaginé cuán equivocado estaba…
El avión partió temprano, pues al inspector y a mí nos gusta llegar a todos lados lo antes posible. El viaje fue corto ya que no estábamos lejos del Vaticano. Al bajar del avión nos estaba esperando el panzón Oficial Mayor del vaticano, diciendo que esto era una perdida de tiempo, porque hacía ya algunos años se había estado investigando lo mismo pero resultó ser solo rumores.
Al llegar nos recibió la guardia suiza y nos pidió una identificación que mostró nuestro amigo Oficial (con el cual hice rápidamente amistad). Nos dijeron que estaba bien y que podíamos pasar.
Allí dentro todo era de un lujo impresionante, el techo estaba pintado con las más diversas y hermosas figuras, pintadas por antiguos pintores. En ese lugar me sentí libre de pecados, llegue a sentir que en el mundo solo había felicidad, por momentos me olvidé de la gente que pasa hambre en el mundo entero, inclusive no podía recordad por qué había llegado hasta ese lugar pero sabía que no me quería ir, esto era un lugar de ensueño, fantástico. De mis pensamientos me sacó el inspector informándome que habíamos venido por una razón en especial, una razón bastante comprometedora. Por momentos me sentía mal, sentía como que estaba ensuciando el nombre de la Santa Iglesia al iniciar esta investigación, pero mi amigo solo estaba pensando hipótesis acerca de los sospechosos que él iba creando en su mente aunque a veces resultaban ser bastante parecidos a la realidad.
Al entrar, lo primero que vi fue a un fraile flacucho con cara de enojado y bastante mal predispuesto a ayudarnos. Levantó la maleta con bastante fuerza y salió caminando con paso apresurado como si quisiera sacarnos de encima rápidamente. Era raro, mientras caminaba murmuraba cosas tales como “… venir a ensuciar el nombre de la iglesia, debería darles vergüenza...” o como “…se va a enterar... se va a enterar y estos herejes no la pasarán para nada bien…” mientras yo me empezaba a asustar el inspector escuchaba atentamente y parecía que ordenaba sus pensamientos a una velocidad increíble.
Llegamos a un cuarto bastante mal arreglado, dejamos allí las maletas y el fraile nos dijo que ya venía el carro con las comidas. Tuvimos la maravillosa suerte de llegar en un día de ayuno por lo que tuvimos que comer pan y agua. Mientras comía, el inspector pensaba mucho sobre la actitud del fraile que nos recibió, cuando le pregunté la causa de sus dudas lo único que me respondió fue: para ser tan delgado es demasiado fuerte.
En ese momento se desplomó el candelabro misteriosamente en el suelo y todo se empezó a prender fuego, yo estaba desesperado mientras veía que el inspector con bastante agilidad para alguien de su edad saltaba a atrapar un matafuego y extinguía el incendio. Al terminar se acostó en la cama y se durmió como un bebé.
No fue fácil para mí aceptar que en un lugar tan santo como en El Vaticano hubiera comercio de drogas. Es algo demasiado impuro que se esté traficando en las mismísimas narices de los cabecillas de la santísima iglesia. Pero claro, cómo me iba a resistir a tan importante viaje, tal vez todo este asunto se aclarara y yo pudiese pasar un tiempo allí. Jamás me imaginé cuán equivocado estaba…
El avión partió temprano, pues al inspector y a mí nos gusta llegar a todos lados lo antes posible. El viaje fue corto ya que no estábamos lejos del Vaticano. Al bajar del avión nos estaba esperando el panzón Oficial Mayor del vaticano, diciendo que esto era una perdida de tiempo, porque hacía ya algunos años se había estado investigando lo mismo pero resultó ser solo rumores.
Al llegar nos recibió la guardia suiza y nos pidió una identificación que mostró nuestro amigo Oficial (con el cual hice rápidamente amistad). Nos dijeron que estaba bien y que podíamos pasar.
Allí dentro todo era de un lujo impresionante, el techo estaba pintado con las más diversas y hermosas figuras, pintadas por antiguos pintores. En ese lugar me sentí libre de pecados, llegue a sentir que en el mundo solo había felicidad, por momentos me olvidé de la gente que pasa hambre en el mundo entero, inclusive no podía recordad por qué había llegado hasta ese lugar pero sabía que no me quería ir, esto era un lugar de ensueño, fantástico. De mis pensamientos me sacó el inspector informándome que habíamos venido por una razón en especial, una razón bastante comprometedora. Por momentos me sentía mal, sentía como que estaba ensuciando el nombre de la Santa Iglesia al iniciar esta investigación, pero mi amigo solo estaba pensando hipótesis acerca de los sospechosos que él iba creando en su mente aunque a veces resultaban ser bastante parecidos a la realidad.
Al entrar, lo primero que vi fue a un fraile flacucho con cara de enojado y bastante mal predispuesto a ayudarnos. Levantó la maleta con bastante fuerza y salió caminando con paso apresurado como si quisiera sacarnos de encima rápidamente. Era raro, mientras caminaba murmuraba cosas tales como “… venir a ensuciar el nombre de la iglesia, debería darles vergüenza...” o como “…se va a enterar... se va a enterar y estos herejes no la pasarán para nada bien…” mientras yo me empezaba a asustar el inspector escuchaba atentamente y parecía que ordenaba sus pensamientos a una velocidad increíble.
Llegamos a un cuarto bastante mal arreglado, dejamos allí las maletas y el fraile nos dijo que ya venía el carro con las comidas. Tuvimos la maravillosa suerte de llegar en un día de ayuno por lo que tuvimos que comer pan y agua. Mientras comía, el inspector pensaba mucho sobre la actitud del fraile que nos recibió, cuando le pregunté la causa de sus dudas lo único que me respondió fue: para ser tan delgado es demasiado fuerte.
En ese momento se desplomó el candelabro misteriosamente en el suelo y todo se empezó a prender fuego, yo estaba desesperado mientras veía que el inspector con bastante agilidad para alguien de su edad saltaba a atrapar un matafuego y extinguía el incendio. Al terminar se acostó en la cama y se durmió como un bebé.
El peor regalo Capítulo 1
Capítulo 1:
Me llamo Gabriela Diressi , tengo 15 años y vivo en Buenos aires. Esta que pasare a contarles es mi historia. Yo era una chica común y corriente, con una familia, un novio, amigos, estudiaba y estaba preparando con ansias la fiesta de mis 15 años.
Mi familia era muy pequeña, estaba integrada por mamá, papá y yo. Mi mamá se llamaba Romina Gilde, era de esas comunes mamas que se vuelven locas antes de los 15 con los preparativos, que le encantaba que yo hiciera mi fiesta y que me apresuraba cada vez que tenía que decidir algo. Ella trabajaba como profesora de Historia en la Universidad de Buenos Aires, la conocida UBA, no había día que no llegue cansada de dar clases. Sus gustos eran todo lo contrario a los míos por eso elegir mi vestido fue una gran complicación, ya que yo quería algo fuera de lo común y ella algo clásico y divertido.
Mi padre se llamaba Miguel Diréis, él era un padre que no era común verlo en casa, pero de esos a los que es imposible no quererlos, él era un padre copado y cada vez que él volvía de sus viajes no hacía mas que estar a mi lado, hacerme regalos y abrazarme todo el tiempo. Mi papa era piloto de Aerolíneas Argentinas y amaba tanto hacer su trabajo, como estar en casa.Éramos una familia muy unida pero debido al trabajo de papá, la mayor parte del tiempo estábamos alejados. Cuando volvía era como si nunca se hubiese ido. Los fines de semana de la familia eran bastante normales: íbamos al río con mi mamá y muy raramente toda la familia junta, a causa del trabajo de mi papá . Yo, a veces, a la noche salía con mi novio, hasta que dejamos de serlo. Luca Montel era una persona muy particular. Es de la clase de chicos que te traen flores y regalan bombones pero que se enojan con facilidad. Luego de tener una fuerte discusión, cortamos un noviazgo de mucho tiempo, a él eso le afectó mucho, ya que tenía muchos problemas familiares y yo era muy importante para él. A la semana empecé una relación de novios con Emanuel Spetron, con él habíamos sido compañeros de primaria y desde que estoy en secundaria no lo veía. Me lo crucé a la salida del colegio, era imposible no distinguirlo con ese pelo rubio que llama tanto la atención y empezamos a vernos mas seguido. Luca se enteró y pasó por mi casa para hablar conmigo. Se lo notaba muy celoso, empezó a gritarme y recriminarme por mi relación con Emanuel, después de esto se fue en su moto a toda velocidad como si fuera un loco. Recuerdo que me encerré en mi cuarto y lloré desesperadamente ya que nunca habíamos discutido de esa forma. Desde ahí en más empecé a ver a Luca como otra persona. Su actitud violenta me hizo reflexionar y darme cuenta de que podía ser capaz de protagonizar hechos muy violentos.
Me llamo Gabriela Diressi , tengo 15 años y vivo en Buenos aires. Esta que pasare a contarles es mi historia. Yo era una chica común y corriente, con una familia, un novio, amigos, estudiaba y estaba preparando con ansias la fiesta de mis 15 años.
Mi familia era muy pequeña, estaba integrada por mamá, papá y yo. Mi mamá se llamaba Romina Gilde, era de esas comunes mamas que se vuelven locas antes de los 15 con los preparativos, que le encantaba que yo hiciera mi fiesta y que me apresuraba cada vez que tenía que decidir algo. Ella trabajaba como profesora de Historia en la Universidad de Buenos Aires, la conocida UBA, no había día que no llegue cansada de dar clases. Sus gustos eran todo lo contrario a los míos por eso elegir mi vestido fue una gran complicación, ya que yo quería algo fuera de lo común y ella algo clásico y divertido.
Mi padre se llamaba Miguel Diréis, él era un padre que no era común verlo en casa, pero de esos a los que es imposible no quererlos, él era un padre copado y cada vez que él volvía de sus viajes no hacía mas que estar a mi lado, hacerme regalos y abrazarme todo el tiempo. Mi papa era piloto de Aerolíneas Argentinas y amaba tanto hacer su trabajo, como estar en casa.Éramos una familia muy unida pero debido al trabajo de papá, la mayor parte del tiempo estábamos alejados. Cuando volvía era como si nunca se hubiese ido. Los fines de semana de la familia eran bastante normales: íbamos al río con mi mamá y muy raramente toda la familia junta, a causa del trabajo de mi papá . Yo, a veces, a la noche salía con mi novio, hasta que dejamos de serlo. Luca Montel era una persona muy particular. Es de la clase de chicos que te traen flores y regalan bombones pero que se enojan con facilidad. Luego de tener una fuerte discusión, cortamos un noviazgo de mucho tiempo, a él eso le afectó mucho, ya que tenía muchos problemas familiares y yo era muy importante para él. A la semana empecé una relación de novios con Emanuel Spetron, con él habíamos sido compañeros de primaria y desde que estoy en secundaria no lo veía. Me lo crucé a la salida del colegio, era imposible no distinguirlo con ese pelo rubio que llama tanto la atención y empezamos a vernos mas seguido. Luca se enteró y pasó por mi casa para hablar conmigo. Se lo notaba muy celoso, empezó a gritarme y recriminarme por mi relación con Emanuel, después de esto se fue en su moto a toda velocidad como si fuera un loco. Recuerdo que me encerré en mi cuarto y lloré desesperadamente ya que nunca habíamos discutido de esa forma. Desde ahí en más empecé a ver a Luca como otra persona. Su actitud violenta me hizo reflexionar y darme cuenta de que podía ser capaz de protagonizar hechos muy violentos.
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